Normalmente, las pólizas de multirriesgo de hogar, llevan la cobertura, que normalmente se denomina, "garantía de daños extensivos".
Esta garantía, se refiere a los daños producidos por daños meteorológicos, como el viento, la lluvia, el pedrisco y la nieve.
Cada uno de estos elementos, tiene un tratamiento distinto y para que haya cobertura por cada uno de ellos, tiene que pasar lo siguiente:
Viento: Para que los daños producidos por el viento, tengan cobertura, normalmente las compañías, especifican una cantidad mínima de racha de viento, que la mayoría establecen en 80 kms/h .
Es decir, todos los daños producidos por el viento y que no lleguen a esa velocidad, estarían excluídos. No tendrían cobertura.
Lluvia: Se establece una cantidad de 40 litros por metro cuadrado y hora, para que esta garantía surta efecto y la compañía cubra el daño producido. Se supone que con menos lluvia o con menos intensidad, la lluvia no debe producir daños.
Pedrisco: Aquí no hay ningún baremo y los daños por el pedrisco o granizo, están cubiertos, caiga lo que caiga.
Nieve: Tampoco se establece ninguna cantidad mínima de nieve para cubrir los desperfectos causados. Es decir, los daños producidos por la nieve, tienen cobertura, sin ningún tipo de problema.